sábado, 21 de mayo de 2011

Floricultura vive transición de organización familiar a empresarial

La floricultura en México es una actividad productiva en ascenso que intenta consolidarse como una industria y vive una transición de la organización familiar artesanal a la constitución de figuras jurídicas empresariales.

En el país se cosechan anualmente alrededor de 23 mil 500 hectáreas, con un valor aproximado de cinco mil 660 millones de pesos. El 75 por ciento de las plantas se produce a cielo abierto, mientras que 25 por ciento se genera en invernaderos con distintos niveles de tecnología.


De acuerdo con datos de la Sagarpa se estima que alrededor de 15 mil personas se dedican a la producción de ornamentales, ello incluye a los productores de flores), que generan 188 mil empleos permanentes y 50 mil eventuales.

Muchos de los productores son pequeños productores, algunos de los cuales comienzan a transitar de la organización familiar a la empresarial, sobre todo aquellos que han logrado consolidar la etapa de comercialización, tanto a nivel nacional como internacional.

La diversidad climatológica con que goza el país permite la producción de una gran variedad de ejemplares ornamentales, que cabe señalar, se clasifican en: flores de corte, plantas en maceta, follajes y árboles ornamentales, como el bonsay. No obstante, en los estados de la región centro producen más del 65 por ciento del total nacional de flores y ornamentales.

El Estado de México el productor mayoritario, en 2009 aportó 36.2 por ciento del total nacional, con un volumen de seis mil 55 hectáreas cosechadas. Le siguen Puebla y Morelos, con 24.1 y 9 por ciento, respectivamente. Por su parte, en el Distrito Federal se destinan 167 hectáreas para la floricultura, con una producción de 19.1 millones de plantas anuales, con un valor aproximado de 207 millones 582 mil pesos.
Los ejemplares que más se producen bajo el esquema de cielo abierto son la gladiola, clavel, girasol y nube. En tanto que, rosas, gerberas y otras plantas en maceta se generan en invernaderos tanto rústicos, como bien equipados a nivel tecnológico.

Flores para todas las festividades
Las bondades del clima y la producción en invernaderos permiten una buena disponibilidad de ornamentales durante todo el año. Sin embargo, la demanda de algunas especies y variedades de plantas depende directamente de la época del año, hay una estrecha vinculación entre las fiestas y días feriados con cierto tipo de flor. Para la celebración del día de muertos el cempasúchitl, las gladiola, el crisantemo, la nube, el clavel y el terciopelo, son las variedades más solicitadas.

En el día de las madres las flores de corte destacan por su enorme demanda. Rosas, lilis, gerberas, tulipanes, gladiolas y claveles se desplazan de muy buena manera en los distintos mercados y puntos de venta.

El día de San Valentín también es un buen pretexto para comprar y regalar flores y plantas. En esta fecha del año las rosas rojas son el ejemplar más demandado. Mientras que en Navidad, las Nochebuenas en todas sus presentaciones y variedades son las preferidas de la sociedad mexicana y de otros países del mundo. Son un producto mexicano de exportación.

Víctor Rosas Espinosa, representante no gubernamental del Sistema producto ornamentales del Distrito Federal, conformado por 60 organizaciones integradas por más de 350 productores florícolas, explica que, a diferencia de las flores de corte, las plantas no incrementan su valor durante las festividades, que mantienen un nivel equilibrado durante todo el año.

Tomado de: http://imagenagropecuaria.com/articulos.php?id_sec=1&id_art=1410&id_ejemplar=1