martes, 12 de octubre de 2010

Ixtleros mexicanos exportan fibra hacia Europa


Tomado de : http://imagenagropecuaria.com

México es un importante productor de fibra de ixtle, por lo que asociaciones  de Coahuila exportan hasta 80% de su producción hacia Europa; mientras grupos de mujeres tamaulipecas prefieren transformarla en bolsas, maceteros, cinturones o canastas que comercializan con valor agregado en el mercado nacional.
México es el principal exportador en el mundo de la fibra de  ixtle. Datos de la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) indican que en el 2008 las ventas de esta materia prima representaron 43.3 por ciento de las exportaciones mundiales.
La comercialización de fibras naturales tiene una gran demanda, tanto a nivel nacional como internacional, entre el 2003 y el 2007 se llegaron a registrar ventas  de fibra de ixtle de hasta 350 mil dólares.
Agave lechuguilla
A pesar de que la comercialización del producto ha incrementado, la mano de obra para la extracción de esta materia prima fue disminuyendo.  Los procesadores de ixtle optaron por elegir otros empleos, debido a condiciones que limitan el aprovechamiento, como  la lejanía entre los sitios de colecta y el bajo precio de compra- venta por parte de las comercializadoras de fibra.
Frente a este escenario y con el objetivo de fortalecer la producción de esta materia prima, surgió la Cadena Productiva de Fibra de Ixtle del Cañón Hipólito Asociación Civil, ubicado en municipios del sureste  de Coahuila y  que nació de la unión de productores, asesores técnicos, prestadores de servicios, representantes  de organizaciones sociales y comerciales.
Los asociados en esta cadena productiva cuentan con entre 200 y 300 mil  hectáreas de ixtle, donde se generan  180  toneladas de producción anual, de la cual el 80 por ciento es exportada hacia Europa, como materia prima para cepillería, por la Ixtlera Santa Catalina y Fibra Saltillo.


La fibra de ixtle se extrae del agave lechuguilla  que  se desarrolla en el semidesierto con precipitaciones muy bajas, con altas insolaciones y soporta temperaturas que van desde los 46 hasta menos 15 grados centígrados.  Los productores de fibra de ixtle del Cañón Hipólito, aprovechan la lechuguilla en poblaciones naturales y también desde hace cinco años hacen reforestaciones y plantaciones comerciales.
Durante una entrevista para Imagen Agropecuaria, Hugo Mesa Sánchez, técnico y asesor de la cadena productiva, comentó que trabajar la fibra de ixtle es una actividad que se ha pasado de generación en generación, pero  no es  una producción continua aunque siempre hay productores tallando, porque la temporada de la lechuguilla es sólo de marzo a noviembre.
Por tal motivo,   los productores que se están integrando a la cadena productiva de ixtle, pretenden darle un valor agregado a través de la fabricación de cepillos, brochas y  escobetillas.
Para obtener la fibra del agave se realiza un proceso de extracción del cogollo, separación del guiche y secado al sol.  Una vez lista la fibra se vende por kilo, alcanzando un precio de 17 pesos en el mercado. Otra presentación es el caree, un empaque especialmente elaborado para exportación.
En cuanto a la maquinaria,  refirió que es de elaboración propia y a pesar de que aún no tienen la patente sí han tenido éxito en el diseño, pues las talladoras son más seguras y han disminuido en mucho los accidentes. También mencionó que antes las máquinas talladoras eran proporcionadas por casas comercializadoras, pero ajustaban a los productores a volúmenes, clientes y precios. “Afortunadamente con el apoyo de Conafor, fue posible destinar máquinas talladoras a los productores y con ello, gozar de libertad comercial desde hace seis años aproximadamente”.
Hugo Mesa Sánchez  comentó a Imagen Agropecuaria que en el mercado nacional aún se utiliza mucho la fibra sintética y que para fomentar más el consumo es necesaria la  difusión de los medios de comunicación y una cultura del medio ambiente.
Cabe mencionar que el agave lechuguilla captura carbono,  por lo que el entrevistado añadió: “capturamos contaminación y la transformamos en un producto limpio y amigable a la Tierra”.
En la actualidad se realizan proyectos e investigaciones de particulares, para seguir aprovechando al agave lechuguilla en nuestro país, como en la obtención de biocombustibles y energía eléctrica, a partir del alto contenido de etanol del desperdicio del agave, conocido como guiche.
Tejiendo oportunidades de ingreso

Además del uso industrial de la fibra de ixtle, en nuestro país se elaboran artesanías con esta materia prima, como en el caso de la organización “Mujeres Transformadoras de Fibra de Ixtle Francisco Medrano” --fundada en el 2005 en  Jaumave, Tamaulipas--, donde tejen productos como bolsos para dama, maceteros, cinturones, canastas, alhajeros, dulceros y adornos florales, entre otros.
Esta organización nació con  la orientación y apoyo de la Conafor y del  Fondo Nacional de Apoyo para las Empresas de Solidaridad (Fonaes), con quienes han participado en exposiciones y ferias comerciales,  lo que les ha abierto oportunidades en el mercado. Y desde hace tres años  han recibido capacitación en el uso de maquinaría como escarmenadoras e hiladoras, lo que ha aumentado la producción.
Magdalena Colchado González, miembro de la organización explicó a Imagen Agropecuariaque  cuentan con una planeación para realizar sus productos a través del apoyo de la Conafor y que  tienen contemplado un plan de desarrollo productivo, para lograr una mejor calidad de los productos y reducir los costos de producción; así como un plan de desarrollo comercial, para elevar la competitividad de los productos y un proyecto de fortalecimiento organizativo.
La artesana también comentó que la gente si está  valorando el tiempo invertido en la elaboración de sus productos ya que si  está creciendo el mercado;  y como la fibra la pagan muy barata, es una forma de otorgarle un valor agregado.
Datos del Consejo Nacional de Población (CONAPO) registran  un alto grado de migración en esta comunidad,  así que, el aprovechamiento del agave lechuguilla que se da en esa región, se convierte en una alternativa para mitigar la pobreza de las comunidades.